Bruma del amanecer sobre una ladera con bosque, árboles altos contra la luz.

El lugar

Cahuita

El camino

El camino a la playa.

Se cruza la calle y ahí empieza el sendero. Ochocientos metros, bajo el dosel de principio a fin. A los congos se les oye mucho antes de ver nada.

Un sendero entre el sotobosque tropical, un tronco cubierto de bejucos al frente.
Palmeras inclinadas sobre la arena donde el follaje llega a la orilla.

La playa

Playa Grande.

Donde se acaba el bosque, las palmeras se inclinan sobre la arena. Este es el lado caribeño de Costa Rica, no el Pacífico. La arena es oscura y el agua entra caliente.

Arena oscura al borde del bosque, palmeras y madera de deriva bajo un cielo gris.

Cerca

Parque Nacional Cahuita.

El parque empieza donde se acaba la calle del pueblo. Desde 1998 la comunidad lo maneja junto con el servicio de parques nacionales. En Kelly Creek se entra con una donación, no con una tarifa fija.

El diario lo cuenta en «La entrada no tiene precio».

Los animales

Lo que se mueve en el dosel.

Los congos arrancan al amanecer. El bramido llega mucho antes que cualquier movimiento. Los perezosos se quedan en las ramas altas y cuesta verlos hasta que alguien los señala. Los tucanes pasan de copa en copa y se oyen antes de aparecer.

Un perezoso enroscado en una rama alta, visto desde abajo.
Perezoso de tres dedos. Aquí también vive el de dos dedos de Hoffmann.
Un promontorio sobre la playa con el sol bajo, el mar pálido hacia el horizonte.

Hora dorada

Antes de la noche el agua y el cielo quedan del mismo color.

Tan cerca del ecuador la noche cae rápido, cerca de las seis todo el año. La playa se vacía antes de que se acabe la luz. El calor es lo último que se va, ya con el sol abajo.